Growth Hacker Marketing

Actualizado el 29 de septiembre, 2016

Lo que he aprendido

El mundo del marketing ha cambiado.

El sistema habitual consiste en grandes empresas, con presupuestos millonarios que sueltan billetes con la esperanza de que alguno de resultados.

El problema obvio de este sistema es que no depende de datos ni estadísticas. Depende de resultados “percibidos”, es decir, lo que el marketer considera éxitos desde un punto de vista subjetivo.

Un ejemplo claro:

Los estudios de cine invierten auténticas morteradas en promocionar sus películas, y una gran parte de ellas no recuperan la inversión. Incluso títulos triple A como “Suicide Squad” o “Batman v. Superman” se comen un mojón con una cantidad de dólares en marketing absolutamente obscena.

La cuestión es que, cuando se inverten estas millonadas en marketing y la película es un éxito de taquilla, el marketer lo acepta como un triunfo, pero…

Aquí es donde las start ups y pequeñas empresas juegan con ventaja.

Ahora, es posible probar cualquier iniciativa de marketing en un grupo pequeño y obtener resultados cuantificables. Con un presupuesto bajo, cualquiera puede invertir su tiempo en crear estrategias optimizadas para recoger datos que luego se convertirán en la base de la escalabilidad y validación del producto.

Algunos ejemplos:

Todo esto es lo que se ha venido a denominar “Growth Hacking”.

En el Growth Hacking, las líneas entre marketing, diseño y desarrollo se entremezclan para conseguir resultados en poco tiempo y con poca inversión.

Una de las cosas más importantes para entender el Growth Hacking es el Product Market Fit o PMF.

La adaptación del producto al mercado

La teoría detrás del PMF dice que debes adaptar tu producto al mercado y no al revés. Y, aunque parece la fórmula más intuitiva, la realidad es que no es la práctica habitual.

La postura clásica es que, tu producto es la bomba y los clientes vendrán en masa. Con esta premisa, gracias al marketing tradicional conseguimos ponernos delante de los ojos de nuestros potenciales clientes y empezarán a llegar sin parar.

Por supuesto, esta premisa es completamente falsa.

El PMF nos dice que, si no estamos atrayendo suficientes clientes, debemos estudiar los datos y hacer que el producto gire hacia estos datos.

Es decir, no basta con invertir en marketing, sino que, el propio producto se debe adaptar a la demanda de esos potenciales clientes.

Algunos ejemplos que citan en el libro son los casos de AirBnb, Instagram o DropBox.

En el caso de Instagram, el servicio empezó como un sistema de check ins en locales físicos (“he estado aquí”), que permitía subir fotos al hacer el check in.

Los ingenieros de la aplicación detectaron que los usuarios empezaban a usar el sistema de subida de fotos más que los check ins, solo por el afán de usar los filtros de imagen.

Así fue como decidieron descartar el sistema de check ins y relanzar la aplicación centrandose en la subida de fotos con filtros, consiguiendo así un crecimiento exponencial.

Mi opinión

El libro me ha gustado. Es corto y entretenido, y sirve como introducción al mundo del Growth Hacking.

Creo que te afectará de una forma u otra, dependiendo de en qué fase te encuentres:

Si estás en la fase inicial del proyecto, te pondrá en el state of mind adecuado para meter el marketing en el núcleo de tu producto.

Si ya tienes experiencia y estás metido en proyectos activos, te devolverá a la realidad y te hará reevaluar la forma en la que estás vendiendo tu producto.

Eso si, no esperes ninguna profundidad. Realmente, el libro no ahonda en nada.

De hecho es tan corto, que te lo puedes leer en una hora y se podría haber escrito en un blog. Pero claro, viniendo de un experto en marketing, quiere tu dinero 😀

En resumen, un libro entretenido que no te vende la moto y sirve como introducción.

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